viernes, enero 18, 2008

Gallardón

Ha sido una semana muy agitada, lo siento, con múltiples compromisos y ocupaciones. Debería haber escrito, lo sé, de Pizarro y Gallardón, pero a estas alturas ya está todo o casi todo dicho. Tiempo habrá, no obstante.

Pienso, sin embargo, como Carlos Herrera, que el tema de Gallardón no da ni para una semana. Por eso me apresuro a hacer una breve, brevísima, glosa. El PSOE tiene ahí poca cantera para erosionar al PP y pronto deberá volver a dar cuentas de las mentiras de su jefe, del deterioro de la situación económica y de los ataques a las libertades públicas perpetrados a lo largo de esta legislatura.

La vigencia del asunto del hombre de las cejas breznevianas

Lo más divertido de Gallardón es que les gusta especialmente a quienes ni le votan ni tienen intención de hacerlo. Entonces, ¿a qué tanto revuelo? ¿Qué se pierde y qué se gana con su presencia o con su ausencia? Posiblemente nada... o quizás se gana más con su ausencia.

Se ha dicho que lo que ha precipitado la caída de Gallardón es la manifestación explícita de su ambición. Pienso que no es cierto. Siempre he admirado y valorado la ambición, cuando ésta se canaliza por la senda de la lealtad, cosa infrecuente. No es lo normal. En mi opinión lo más censurable de Gallardón ha sido su interés en distanciarse de los postulados estratégicos y casi programáticos de su partido, en mostrarse más “centrista” que el resto -en el supuesto de que sus planteamientos pudieran tener precisamente la consideración de centristas-, más dialogante -en temas de los que seguramente no se puede ni se debe dialogar-, más contemporizador y, en definitiva, diferente y, especialmente, mejor. Y esa imagen no sólo ha sido trabajada por él mismo, sino -de nuevo, de forma divertida- por la prensa afín al PSOE. “He ahí”, parecían decir, “un representante de la derecha con el que sí podríamos pactar”. Pero les faltaba decir: “pero que jamás apoyaremos ni votaremos, salvo para erosionar a su partido, no al nuestro”.

La ambición de Gallardón no está fabricada sobre la lealtad. Sus salidas de tono han sido antológicas y reiteradas, siempre inoportunas y siempre amplificadas por esa prensa interesada en la erosión del PP.

Gallardón ha caído -de momento- y muy pocos derramarán una lágrima por él. Yo tampoco.

24 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, ya veremos si quien acaba derramando lagrimas por él no es precisamente el que lo ha excluido de las listas (dejando aparte a la arpía de Aguirre).
Mi madre, que es militante del Partido Popular, esta convencida de que si, de que la decisión le valdrá a Rajoy un disgusto, y de que más le valdría deshacerse de Zaplana (le tiene manía, no se porque. A veces la oigo decir que tiene cara de chuloputas), pero por supuesto, va a seguir votando al PP, asi que, si, presumiblemente, todos los votantes populares van a hacer lo mismo que mi madre, no veo donde van a estar las consecuencias. A lo sumo, los votantes populares más a la izquierda dentro del PP ven con malos ojos este gesto, y castigan a Rajoy votando en blanco (no me imagino a un pepero votando al PSOE, a no ser que sea homosexual). Quien sabe, puede que al final si que le cueste votos esta decisión. Pero no sabría que decir.

Lo que si me llama la atención es el órdago de la presidenta de la comunidad de Madrid. Según dicen los medios, amenazó a Rajoy con que no iba ella, no iba Gallardón. Si Rajoy no tenía planes de incluir a Gallardón en las listas desde un principio, no habría nada anormal. Pero si Aguirre saltó de esa manera porque el alcalde SI estaba en las listas, entonces me parece bastante cobardica por parte de Rajoy el haber claudicado, con lo acostumbrados que nos tenía a decir a los demás cuando claudicar y cuando no.
Se supone que es el jefazo. Aguirre puede decir lo que le de la gana, si él dice que Gallardón irá en las listas, pues irá, y punto en boca. De ser como digo, me parecería una falta de liderazgo terrible, y de visión política más aun, teniendo en cuenta que Gallardón es más carismático que Aguirre, según las encuestas (se cubrió de gloria con lo de que no llegaba a fin de més)

En cuanto a que el PSOE se aproveche, me parece lógico y normal. Al fin y al cabo, tambien el PP se cebó cuando Bono abandonó el Gobierno, diciendo que se iba por que Zapatero y su gabinete eran unos mierdas, hablando en plata. Es parte de la demagogia que nos envuelve a diario, solo que ya nos parece normal.

Cristóbal dijo...

Estimado Oroel:

A veces cuando se entra en un blog amigo con la disposición de realizar algún comentario al hilo de lo expuesto por el anfitrión, se puede ver envuelto en debates que uno ya ha dado por superados. Son debates reiterados en los que una y otra vez parecemos girar alrededor de los mismos argumentos. Es como si existiera una voluntad para que el diálogo sea totalmente estéril.

En determinados blogs es fácil detectar a esos nicks, que desafectos con la línea del propietario del blog, aparecen una y otra vez, tratando de provocar un intercambio de descalificaciones sin que sea posible que centren su atención sobre un aspecto fijo en el cuál poder establecer una discusión con datos, con reflexiones, en suma con argumentos que puedan enriquecer y justificar el breve tiempo dedicado. Son los conocidos como trolls.

Con el Sr. Gallardón tengo la sensación de estar ante un Troll. Inicialmente es un hombre del PP pero que parece más interesado en marcar las distancias con éste que con los adversarios del partido. Sus afinidades con el grupo PRISA, sus amigos reales (ninguno del PP), sus declaraciones contradictorias con la política de la dirección del partido, determinadas decisiones en la comunidad (recordemos sus enfrentamientos con Álvarez del Manzano, alcalde de Madrid) ahora en el ayuntamiento… el catálogo es grande y otros mejores que yo lo han recogido extensamente.

Pero es que su propia oferta (con abstracción de los antecedentes) tenía mucho perejil. La prensa a la que él es mas afín hizo que pareciese más interesado en algo distinto a la victoria electoral de su partido.Con su insistencia, el ofrecimiento alcanzó ribetes de órdago de tal forma que no se podía aceptar. Se diseñó esta exigencia de modo que llevarlo como segundo en las listas hubiera sido presentado como la aceptación de que Rajoy renunciaba a la victoria y que había designado sucesor. Cualquiera de las dos imágenes contradictorias con el mensaje que pretendía el partido.

Es posible que siga en el PP, incluso es posible que llegue a estar cerca, muy cerca de la dirección del partido. Pero cuando eso sea así podremos certificar la victoria del régimen de ZP, pues no existirá una alternativa ideológica o ética al concepto de la política como una prolongación de la pastelería.

Respecto a Carlos Herrera comentarte que me ha sorprendido mucho que resucite la imagen de Leónidas Brézhnev. Murió hace un cuarto de siglo y no creo que la población española recuerde quién fue… claro que los lectores del ABC pueden ser muy, muy provectos.

Un abrazo, Carlos56.

Cristóbal dijo...

Estimado Cominista:

¡Qué suerte tenemos con comentar en el blog de Oroel! ¡Qué suerte, que esto no es territorio comanche!

no me imagino a un pepero votando al PSOE, a no ser que sea homosexual

Pero ¿tú eres consciente de la munición que dejas sobre el terreno para que te tiroteen desde todos los ángulos?:

• Para dejar de votar al PP hay que ser homosexual.
•Para votar al P(SOE) hay que ser homosexual.
• Las preferencias sexuales condicionan la ideología, ergo la homosexualidad es una patología.

Sé que el sentido de tu frase no iba por ahí, pero posiblemente solo tu Nick nos salve de aparecer como un blog de comentaristas homófogos
http://pp20013.free.fr/antonelli.htm

Dada mi edad y mi condición de padre daré por buena tu asimilación de la mentalidad de los votantes del PP a la de una madre. Mi respeto y admiración por ellas, las madres, que con tanta ingratitud hemos tratado, (tengo a mis hijos clavados como sendas espinas). Sólo ese respeto me impedirán señalarte que la riqueza de sentimientos, convicciones y racionalizaciones de los que se aproximan a depositar su voto es difícilmente resumible en una única persona.

Por cierto una buena razón, en democracia, para votar a A es que el rechazo que produce es menor que el que produce B, C o D. Eso explica el porqué de tantas personas con la nariz tapada acercándose a su colegio electoral.

Un cordial saludo, Carlos56.

Oroel dijo...

A comunista:

Mi más sincera solidaridad con tu madre, no tanto por ser militante del PP, sino por la cruz de, siéndolo, tener un hijo que firma como “comunista”. Los hijos -yo los tengo- nunca parecen salir al gusto de los padres. Por lo demás, quiero suponer que no le darás otros o mayores disgustos.

Es posible que Gallardón tenga su club de seguidores dentro del PP. No lo descarto, pero, por lo que sé, no creo que sea muy abundante. La gente se debe más a las ideas que a las personas. Gallardón debiera saberlo, aunque se comporta como si lo desconociera.

No sé cuanto hay de verdad en esa filtración sobre el órdago de la presidenta de Madrid ni, la verdad, me interesa mayormente. Por lo que sé, ese tipo de luchas de poder, rencillas, odios, rencores... deben ser moneda corriente en todos los partidos. El mismo Zapatero ha hecho una profunda limpieza, seguramente con medios no muy elegantes, en su propio partido.

En cualquier caso, se dice que Rajoy podría haber solucionado el tema de Gallardón mucho antes. Es posible, pero todo parece indicar que lo que pretendía era zanjar con un solo movimiento la sustitución de Rato, la captación de un sólido puntal económico, que en esta legislatura no ha tenido, y el frenazo de las ambiciones de Gallardón, que en la forma en que fueron formuladas, de forma pública y no privada, eran todo un órdago, como señala Carlos56, y como tal, inaceptable.

En cuanto a Zaplana es curioso que emplees ese término, porque no eres el primero al que se lo oigo. Hay muchas mujeres que conozco que tienen la misma opinión. No sé si lo será -chuloputas- pero al parecer el físico no le acompaña. Es como el actor al que su rostro le encasilla en los papeles de villano. No obstante, a veces le he oído alguna intervención en la radio o le he leído algún artículo en la prensa y si haces abstracción de su rostro, que entonces no ves, lo cierto es que tiene un discurso muy sólido.

Pero, al margen de estas consideraciones, no creo sinceramente que el culebrón de Gallardón dé para mucho más.

Un cordial saludo.

Oroel

Oroel dijo...

A comunista:

Por cierto, y al hilo de la última intervención de Carlos56, conozco a una persona que es homosexual y militante del PP, y que le da mucha caña al PSOE.

Parece que sus inclinaciones sexuales y sus ideas políticas no se interfieren.

Un saludo de nuevo.

Oroel

Oroel dijo...

Efectivamente, Carlos56, lo de Gallardón -un buen gestor pero un pésimo político- más bien parece un problema de vanidad excesiva, llevada a ese extremo, desagradable de sufrir, que se llama petulancia. Todo su interés en los últimos años ha sido marcar distancias con el resto de sus correligionarios, como bien indicas. Él era diferente, más centrista, más dialogante, mejor, en una palabra. Creo que en la gestación de esa idea ha contribuido la prensa socialista, con su adulación indisimulada. Gallardón era el líder de la derecha que les gustaba, con quien se podría pactar si llegara la poder. Y Gallardón ha sucumbido. Es difícil sustraerse al nefasto influjo de la adulación y el éxito. Al final ha terminado creyéndose que era tal como lo pintaban y se ha prestado a representar ese papel. Y vanidoso como es, ha tenido innumerables ocasiones de dar la nota, de mostrar sus diferencias... y no ha desaprovechado ninguna. Tantas que ahora parece un político descolocado, fuera de lugar.

Finalmente su ambición, gestionada sin lealtad, le ha impulsado a lanzar ese órdago, cuando debiera haber planteado sus ambiciones o deseos en privado.

Como bien indicas, ha marcado tanto sus diferencias que no creo que encaje en el equipo del que pretende rodearse Rajoy.

Pero tampoco creo que haya que dar demasiada importancia al episodio. Hay cosas muchísimo más importantes en juego.

Un fuerte abrazo.

Oroel

Cristóbal dijo...

Estimado Oroel:

Otra visión de lo mismo; con un poco de sentido del humor:
Pablo Molina en LD

Un abrazo. Carlos56.

Cristóbal dijo...

El enlace
http://findesemana.libertaddigital.com/articulo.php/1276234206

¡se siente!

Anónimo dijo...

A Oroel y a Carlos56

Es verdad que hay muy pocos votantes (ninguno)del Psoe que fueran a votar al PP por la presencia de Gallardón, y que ahora dejarán de hacerlo por la crisis abierta entre el 90% del PP y Gallardón.
O que pocos votantes (ninguno)del PP que fueran a votar al PP por la presencia de G. y que ahora votarán al Psoe.
También es verdad que G. es el candidato de Prisa, del País, la Ser y la 4, y que nunca iban a pedir el voto para el PP aunque hubiera estado G. Pero la presión de estos medios (su enorme audencia, llegan con sus consignas, con su interpretación sesgada de la realidad a millones de votantes todos los días) me hace suponer que un porcentaje no desdeñable de ese 10% de seguidores de G. pueda repensar su voto. Y olvidáis que entre los dos grandes partidos hay otros, Ciudadanos y Upd, que pretenden crecer a costa de los desafectos de los grandes.
Es decir, Prisa y el Psoe no se equivocan, hacen daño al PP, refuerzan el cordón sanitario.

Oroel dijo...

A Carlos56:

¡Ahora sí!

Cristóbal dijo...

A Antuán:

En la toma de decisiones hay varios aspectos que resulta conveniente considerar. Una de ellas es la coherencia con los principios y otra es la previsión de los efectos. No son obviamente los únicos.

Entiendo que con tu intervención deseas plantear la cuestión de los efectos. En ella introduces el elemento de la “presión de los medios” como el factor que puede hacer que cierto porcentaje del 10% de los votantes que seguiría a Alberto Ruiz Gallardón decidiera votar a los partidos (que yo llamaré) bisagra.

Tengo la ventaja de escribir esto tras haber oído decir al “burgomaestre” de Madrid que desde Moscú pedía el voto para el PP y anunciaba que participaría activamente en la campaña. Sería una deslealtad dar por zanjada tu intervención en este punto, y no lo haré. Así que supondré que tales declaraciones no se han producido y me pondré en los términos en los que tú has redactado tu interpelación.

No sólo por cuestión de ética, es que tú intervención hace referencia a algo que no se ha modificado: La capacidad de los medios afines al régimen para influir en la percepción del votante.

A la hora de evaluar los efectos, estos se medirán estableciendo la correlación con los que habría en el caso en que se adoptara la decisión alternativa. En este caso la pregunta alternativa sería ¿Qué línea de propaganda seguirían esos medios en su ataque al PP si se aceptase a Gallardón en las listas? A mí se me ocurren varias:

• “Se abre el debate sucesorio en el PP, ya que
• el PP da por perdidas estas elecciones y
• el candidato mejor situado para la renovación del PP es Gallardón.”


¿Cómo reaccionaría el electorado del PP ante este mensaje? Por lo que yo he podido apreciar, la desmoralización y desmovilización sería muy considerable. Naturalmente las apreciaciones son cosa personal y no son datos objetivos.

Tu estimas que existe un 10% de votantes (supongo que el del total de los del PP) que son seguidores de Gallardón. Ignoro si cuentas con datos contrastados para la totalidad del territorio nacional. En cuanto a Madrid, municipio, parece que la suma de los afectos y desafectos incondicionales suman un “puñadico” de cientos en su contra. Estos cientos son los que sacó el PP en la comunidad en relación al ayuntamiento en lo que es el municipio y en las últimas elecciones.

En suma, los análisis de los principios y de los efectos me llevan a la misma decisión.

Un cordial saludo. Carlos56.

Oroel dijo...

A Antuán:

El error de base sobre los efectos de la ausencia de Gallardón en las listas electorales reside en tomar en serio las encuestas sobre la valoración de los líderes políticos. Recuerdo haber glosado una en la que alguien como Paulino Rivero era más valorado que Rajoy. Te preguntarás: ¿y quién es ese señor? Da lo mismo: no te molestes, porque no tiene importancia.

No sé exactamente cómo es la pregunta sobre esa valoración, pero me da la sensación de que en esa encuesta se computa por igual el aprecio o el rechazo de quien piensa votar a un político o no. Obviamente, si a mí me dan una lista con una serie de nombres a los que tengo que puntuar de cero a diez, seguramente le daré una puntuación más baja a Carod que a Mas, siendo baja la de ambos y sin tener intención -ni posibilidad- de votar a ninguno. El que Gallardón sea más valorado por los votantes del PSOE que Rajoy no le otorga ninguna ventaja sobre el primero. Le da, sí, una mayor valoración a nivel global; pero es que ninguno de ellos le va a votar. La valoración que realmente vale es la de los votantes del PP, y entre éstos hay, te lo puedo asegurar, muchísima gente harta del estilo y salidas de tono del divo.

Que sea Gallardón el político del PP que menos rechazo suscita entre las filas del PSOE puede que alimente su vanidad, incluso que le dé una percepción errada de su valía política, pero si fuera realmente inteligente -si no le cegara esa vanidad- debería preguntarse porqué y reconsiderar sus actitudes. No es bueno que tu rival te aprecie, porque eso es señal de que tu presencia o tus actos favorecen su estrategia y no la de los tuyos.

Un saludo.

Oroel

Oroel dijo...

Observo, Carlo56, que en las elecciones municipales y autonómicas del año 2007, la candidatura municipal del PP en Madrid, encabezada por Alberto Ruiz Gallardón tuvo 875.571 votos, mientras que la candidatura autonómica del PP tuvo en la misma circunscripción del municipio de Madrid 865.134 votos. Es decir, resulta ser cierto que D. Alberto, en contra de mi opinión, tuvo 10.437 votos más que Dª Esperanza en la capital de España.

Todo ello, si he buscado y encontrado los datos correctos.

Un saludo.

Oroel

Cristóbal dijo...

La cuestión es que en Madrid, municipio, unos 15.000 ciudadanos europeos ejercieron el derecho a voto en las municipales, derecho que no lo tenían en las autonómicas. Realizadas las correspondientes correcciones, las cifras resultaban a favor de Dª Esperanza, por cuatrocientos y pico creo recordar.

No obstante son tan pequeñas las diferencias que el mero azar (despistados y anulaciones) pueden justificarlas.

¡Si es que la estadística es una trola muy grande…! Y te lo comento a ti, que sé que te gustan las encuestas.

Un abrazo.

Oroel dijo...

A Carlos56:

¡Cáspita! Se me habían pasado por alto los ciudadanos europeos y su derecho a voto en las municipales.

Gracias, maestro.

winston dijo...

Al hilo de los últimos comentarios, quisiera aportar mi granito sobre el asunto Gallardón. Como Oroel conoce, soy muy crítico con el Sr. Rajoy, no creo que sea el líder que la derecha liberal necesita, gane o pierda las elecciones. Fundamentalmente, creo que es una cuestión de carácter y de convicción. Rajoy es tranquilo, casi pastueño, un gran tipo para épocas de calma y no para los tiempos del cólera que se avecinan. Aun así, estaba decidido a votarlo ... siempre que no llevara a Gallardón en las listas y así se lo había expresado a mis allegados ¿Votar a Gallardón, el candidato del PRISOE? En ese caso, ya me había hecho a la idea de quedarme en casa el 9-M. Es más, estaba seguro que eso es lo que haría. Sin embargo y sorprendentemente, el Sr. Rajoy ha dado un golpe de autoridad y la doble decisión de fichar a Pizarro y descartar al alcalde felón me ha dejado con el paso cambiado: Es la primera ocasión en la que veo a Rajoy tomando un decisión tajante y con el coraje suficiente para decir a alguien claramente y a la cara que no, que de lo suyo ni hablar, aunque para ello tuviera que montar la comedia con Esperanza Aguirre dejando a ésta en una posición un tanto extraña. En definitiva, debo decir que mi opinión sobre D. Mariano ha cambiado a mejor, pero sólo ligeramente, ya que sigue planteándome grandes dudas. Por ejemplo y en caso de que gobierne, ¿va a ser capaz este señor de enfrentarse al Frente Popular y abordar la necesaria reforma constitucional que España necesita? ¿Va a ser capaz de tomar decisiones drásticas, con la mayor parte de la prensa en contra y probablemente sin más apoyo que el hipotético de UPD o Ciudadanos? ¿Dónde están en sus listas políticos como Mayor Oreja y Vidal Quadras ante las tormentas que se avecinan? ¿Es más importante rescatar de Europa a Rudi, lo cual celebro, que los citados anteriormente? Y en el caso de ganar sin mayoría absoluta, ¿tratará únicamente de llevar a cabo un pacto de salvación nacional con el PSOE, buscando una renovación en dicho partido, o volverá a las componendas con Convergencia y el PNV?

Oroel dijo...

Apreciado Winston:

Nos obsequia usted con una de sus más interesantes intervenciones -todas lo son-, de esas que suscitan dudas, interrogantes y muchísimas inquietudes. Soy lector asiduo de cierto número de blogs en Internet de gente que se declara de derechas, sin complejos, como me declaro yo en la presentación del mío: “de derechas y sin complejos”. Pues bien, este tipo de cuestiones que usted plantea, aparece planteado ya desde hace meses en muchos de ellos y demuestra que existe una desazón creciente -a la que el fichaje de Pizarro ha servido de lenitivo- en un sector enorme del electorado que está ansioso de que aparezca un líder con las ideas claras, con la energía suficiente como para expresarlas en voz alta, para poner los medios para hacerlas efectivas, que sepa rodearse de los más capaces, librarse de quienes no lo son... Y Rajoy no parece responder a todas esas exigencias. O no en la medida de sus (de nuestros) deseos.

Ha habido momentos en Rajoy que calificaría de excelsos, con destellos de estadista que me han deslumbrado. Citaré, por ejemplo, su discurso, que trataré de rastrear de nuevo en Internet, en la Puerta del Sol de Madrid, al principio de esta legislatura. O su propuesta de reforma constitucional, antes de abordar las reformas estatutarias.

Lo malo es que ese Rajoy no ha tenido continuidad, ni los hechos han acompañado sus palabras. El equipo de Rajoy -dentro y fuera de Madrid- inducía al sollozo: estoy pensando en Martínez Pujalte, Josep Piqué, Jaume Matas... Y mientras, allá en el ostracismo de Estrasburgo se consumen talentos como el de Mayor Oreja o Vidal Quadras, a los que veo que usted también echa de menos.

Si a mí me preguntaran en campaña, por ejemplo, “en caso de que no obtuviera mayoría absoluta ¿con quién estaría dispuesto a pactar?”, estoy convencido de que mi respuesta sería muy diferente a la de Rajoy, y desde luego la mía no sería elusiva. Estoy seguro de que la suya sí.

Comprendo su desazón y respeto, aunque no comparto, esa decisión que usted nos confiesa de quedarse en casa el 9-M. Hay muchas razones para votar: una de ellas es el “mal menor”, eso que explica, como decía Carlos56, que veamos a mucha gente votar tapándose la nariz. Otra es lo que mi mujer, persona inteligente, llama el voto de castigo. ¿Cómo privarse de ese minúsculo placer de castigar a quien lleva toda una legislatura mintiéndonos y riéndose de nosotros? Dejar pasar esa oportunidad de mostrarle nuestro rechazo en la forma en que más puede dolerle, aunque al final resulte inútil (o no, quién sabe), sería imperdonable. Y además, ahora, aunque no le resulten totalmente satisfactorias, hay nuevas opciones en el horizonte: UPD y Ciudadanos, que podrían aportar un soplo de aire fresco.

No le puedo garantizar que ninguno de los partidos a los que vote no le vayan a defraudar. Yo mismo a lo largo de esta legislatura me he sentido a menudo, y todavía me dura, profundamente desalentado.

Reciba mi más cordial saludo.

Oroel

winston dijo...

Estimado Oroel: Yo creo que el asunto Gallardón no es un tema menor. Para mí dicho individuo representa un compendio de todos los vicios y males que aquejan a la derecha: desprecio por su base social, sumisión ideológica a la izquierda, egoísta y ególatra sin límite, etc. Dar el voto a Gallardón era directamente abandonar toda esperanza (y no es un juego de palabras). Afortunadamente no ha sido así. En cuanto a Rajoy, efectivamente ha tenido buenos momentos para recordar ... a los que han seguido meses de ausencia porque para ser guerrero hay que valer. Recuerdo un pasaje de las kilométricas memorias de mi admirado Churchill en las que, con la guerra declarada y tras encargarle el rey Jorge la formación de Gobierno por la dimisión de Chamberlain, venía a decir algo así (hablo de memoria): "Sentí como si el resto de mi vida hubiera sido una preparación ante el enorme reto que ante mi se presentaba. Sin embargo, me sentía la persona adecuada: Sabía lo que había que hacer y cómo hacerlo". La determinación de Sir Winston, y las torpezas de Hitler, salvaron a la nación británica ¿Hará lo propio Rajoy con la nuestra? Francamente, no veo cómo.

Oroel dijo...

A Winston:

Magnífica (y oportuna) la cita sobre Churchill. Ahora comprendo, o intuyo, que su apodo procede de su admiración por Sir Winston. Muy apropiado. Y si en su caso, toda su vida anterior no había sido sino la preparación de ese momento, parece como si en España nos encamináramos, como en una tragedia clásica, hacia un final anunciado e inevitable, que puede dibujarse casi con detalle, al que nadie quiere llegar, pero que nadie sabe o tiene el valor de impedir.

Me entristece pensar que lo que único que pueda salvarnos de ese desastre anunciado al que nos dirigimos ciegamente sea la presencia del líder adecuado, que de momento no hay. ¿Es que no basta con la sensatez y el coraje colectivos que hemos de fiar a la aparición de un salvador carismático y milagroso? ¿Tan poco valemos como Nación?

Anónimo dijo...

Queridos amigos

Yo creo que el caso Gallardón ha sido un error de Rajoy debido a su pasividad. Hace mucho tiempo que debía de haber resuelto, de haber hablado claro, sobre todo ante Esperanza Aguirre, si iba a incluirlo o no en las listas. No se puede estar postulando durante 3años a número dos, sin recibir respuesta y por tanto manteniendo la esperanza, y a última hora, vía el "chantaje" de Aguirre, tumbarlo. La verdad es que G. es un ingenuo(véase su reacción: me voy), y eso en política se paga. Debía haber maniobrado (quizá lo hizo y no funcionó) bajo cuerda en vez de exponerse al fracaso frontal.
Y no veo las maldades de G., no distintas, mayores o acentuadas comparadas con las de otros políticos. Es ambicioso, pretende quedar bien con todo el mundo, rascar votos de todos los sitios y sabe que Prisa mueve una opinión enorme;jugaba a outsider y Prisa lo adoptó para simular división en el PP ante la opinión pública.
¿No le convenía al PP? ¿Es real la división? ¿Los militantes no tienen nada que decir sobre el heredero de rajoy, caso de perder las elecciones?
Por inacción, a Rajoy le ha pillado el carrico del helao, como tantas veces.
Con la teoría de la conspiración del 11M (invento que no compartí desde el primer momento) Rajoy ha estado templando gaitas y cuidando el lenguaje para ni afirmar ni negar. Como comenta Winston, Vidal Cuadras en Barcelona para cuando. Y tantas cosas.
El daño por el asunto G. es real. El Psoe debe tener encuestas que no le dan ganador; está muy nervioso y busca la bronca con cualquier excusa: la iglesia, la derecha extrema, Pizarro, el aborto, los homosexuales, etc. porque cree que su única opción es movilizar los 2 o 3 millones de votantes que la vez pasada no se abstuvieron y castigaron al PP.
Y rajoy (que ya es lento de por sí)y sus asesores han decidido presentar un "perfil bajo", no provocar. Es decir, ir de apocados, mendigar con la boca pequeña el voto y con guiños de ojo decir a los votantes que lo hará mejor que Z. Miseria.
En vez de coger el toro por los cuernos e ir a buscar esos 2 o 3 millones de votos, cantar las cuarenta al gobierno, montar un pollo de campeonato y denunciar a Z como traidor al Estado, por la mentira confesada, por las negociaciones en las que puso encima de la mesa la soberanía nacional, por el estatuto de Cataluña que revienta la Constitución,...
Porque una cosa son los errores políticos como los 4 años sin hablar con USA, el apoyo a Chávez, Irán, Morales,etc. por no hablar del estado de la enseñanza, la sanidad la ruptura de la solidaridad fiscal, etc. pero lo primero que menciono es TRAICIÓN, y como en el PP son tontos montan el mismo ruido por una cosa que por la otra y esos 2 o 3 millones no se enteran de nada (si es que escuchaban algo del PP)

Mientras tanto, el barco se hunde

Votaré a Ciudadanos

Ya perdonaréis el desahogo

Saludos

Oroel dijo...

A Antuán:

Nada que objetar o disculpar. Lamentablemente hay mucha gente en el centro y en la derecha que, siendo y sintiéndose españoles, no se sienten representados por el PP actual. Sé que en otras condiciones, con otros líderes, con otro discurso, con otra actitud, el PSOE podría ser barrido del mapa. Pero barrido, literalmente. Y los nacionalismos puestos en su sitio.

Hay un discurso y una forma de hacer las cosas que la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles, y allí incluyo a una gran parte de los votantes del PSOE, están deseando oír y ver, y no hay nadie que lo pronuncie y nadie que las haga como se espera.

En fin, yo recurriré al mal menor. Sólo espero que no hayamos de lamentar luego esta dispersión del voto.

Un cordial saludo.

Oroel

Anónimo dijo...

Bueno, Oroel, mi madre ya esta curada de espanto, ya lo ha aceptado de buen grado. Ahora solo falta el resto de mi familia materna, que son de derechas tanto o más que mi madre (mi abuelo es ahora más franquista que cuando el general estaba vivo, un tio mio es del Opus, otra tia también, y además ha vivido varias decadas en Venezuela, imagina como le cae Chavez de gordo, y otro tio dijo, palabras textuales, "Franco solo fue durillo". Todos catolicos por supuesto. ¿Como he salido así?). No obstante, yo querré a mis hijos me salgan como me salgan, mientras no sea nazi, estalinista, o demás aberraciones. No les voy a adoctrinar.

Carlos, ya se que esa frase daba mucho juego. Pero vamos, que pueden hacer, ¿insultarme? que miedito. El que no sea de encefalograma plano, ya sabe que lo digo porque el colectivo de militantes del PP se puso en pie de guerra contra la cúpula por aquella manifestación que hubo contra el matrimonio gay, que si iban los jefes ellos se iban del partido y no se que historietas...

En cuanto a Zaplana, comprendereis que no es santo de mi devoción, y por tanto no puedo dar una visión muy objetiva. La verdad es que me parece un chulo, a secas, sin el putas.

Por ultimo, despues de leeros tanto creo, no me atrevería a asegurarlo, que ZP no es vuestro mejor amigo
Pero ¿no os parece un poco excesivo comparar la situacion de España, ZP y Rajoy con la situación de Gran Bretaña, Hitler y Churchill? Por lo menos, si yo fuera Churchill (o un inglés cualquiera de aquellos turbulentos años) me sentiría ofendido en lo más profundo de mi ser

Oroel dijo...

A Comunista:

No hay mucho que añadir a tus comentarios. Tus apreciaciones son tuyas.

En lo que a mí respecta has acertado: ZP no es objeto de mi predilección, precisamente. Lo que siento por él está muy próximo al desprecio.

Y respecto a la comparación con Churchill sólo ha sido, por lo que se me alcanza, una referencia muy tangencial. Nadie ha comparado la situación actual española con la de Gran Bretaña en la II Guerra Mundial. Sólo se hizo una cita de Churchill y nada más.

Un cordial saludo.

Oroel

Anónimo dijo...

"La determinación de Sir Winston, y las torpezas de Hitler, salvaron a la nación británica ¿Hará lo propio Rajoy con la nuestra?"

Me parece que la comparación es mucho más directa de lo que dices. Sin embargo, no pretendía darle más importancia que la que tiene un simple apunte, no es que me parezca mal, aunque si un poco exagerado, nada más.

Por cierto, una errata, en mi anterior intervencion, en el segundo parrafo, donde digo "lo digo porque el colectivo de militantes del PP se puso en pie de guerra" me refiero evidentemente al colectivo de militantes homosexuales del PP, me comí una palabra clave. Ya supongo que todos me habiais entendido, pero más vale prevenir

Un saludo a todos


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