viernes, agosto 26, 2011

El Plan Aurora

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Cualquiera que haya leído el Cuarto Protocolo de Frederick Forsyth recordará que en la trama de la novela se habla de un cierto Plan Aurora con el que se pretende cambiar el resultado de unas elecciones, volcando el sentido del voto de al menos un diez por ciento de la población británica.

El Plan consiste en fingir un accidente nuclear con la explosión de un artefacto en las inmediaciones de una base americana de la OTAN en suelo británico. A ello seguirían una serie de declaraciones del líder de la oposición y unas negociaciones, totalmente fingidas y con el resultado ya decidido desde el mismo momento en que se planea el atentado, en las que lograría un gesto soviético a favor del desarme unilateral. Todo ello en los días inmediatos a las elecciones, que habrían de celebrarse apenas dos o tres días después del anuncio soviético, logrado gracias a los “buenos oficios” del líder laborista y con la población conmocionada por la gravedad del accidente.

Yo, conforme releía la novela y el relato del plan, no podía evitar acordarme del 11-M español: explosiones, elecciones, declaraciones, volcado del sentido del voto del diez por ciento del electorado...

El día 31 de marzo de 2011, Inmaculada Castilla de Cortázar, presidenta del Foro de Ermua dio una conferencia en Zaragoza sobre la política supuestamente antiterrorista del Gobierno de Rodríguez Zapatero. En el curso del coloquio que siguió después, ante unas treinta personas y tras cerciorarse de que no hubiera periodistas en la sala nos contó la historia que sigue y que hasta ahora no me he decidido a contar:

En un reciente acto de homenaje, no recuerdo si en memoria de Miguel Ángel Blanco o de Gregorio Ordóñez, y tras una misa y la colocación de una corona sobre la tumba, Inmaculada comprobó la presencia del juez Javier Gómez Bermúdez. Tras preguntar discretamente a unos y a otros y cerciorarse de que nadie le había invitado, se decidió a acercarse, por curiosidad. Le acompañaba el también miembro del Foro de Ermua, el historiador y jesuita Fernando García de Cortázar. Gómez Bermúdez demostró una gran cordialidad. Por lo visto hasta entonces no había hablado con nadie. Tras los saludos de rigor, Inmaculada le preguntó más o menos lo siguiente: “Oye, Javier, tú que conoces mejor que nadie el sumario del 11-M, a la vista de todo lo que se va sabiendo, Tytadine, Tedax..., ¿crees que algún día llegaremos a saber toda la verdad?”. Gómez Bermúdez tuvo al parecer un gesto paternal, o protector, rodeó a la mujer por los hombros y en tono confidencial le dijo: “Mira, Inma, la verdad del 11-M es tan terrible que España no está preparada para conocerla”. El reducido auditorio que escuchaba la historia guardaba un absoluto y expectante silencio, y a mí se me erizó el vello. Otros confesaron que a ellos les pasó lo mismo. Castilla de Cortazar se deshizo del brazo sobre los hombros y se dirigió a su amigo Fernando: “¿Has oído lo mismo que yo?”. Éste asintió. “Pues no creo que haya más que hablar”, dijo ella. Ambos se fueron sin despedirse apenas.

Observen la gravedad de la frase (“la verdad del 11-M es tan terrible que España no está preparada para conocerla”) y quien la pronuncia.

Conozco a varias de las personas que asistieron conmigo a la conferencia, que podrían testificar la veracidad de lo que digo.

Comprueben que yo escribí los dos artículos que siguen antes de que aquella conferencia se produjera.



Las palabras del juez Gómez Bermúdez explican su actuación, pero no la justifican: sabe algo que no conviene (que él ha decidido que no conviene) que los demás sepamos. Y lo que sabemos, la verdad oficial, que él bendijo con su sentencia, es mentira. Y él, juez, lo sabe. Él contribuyó y colaboró a crear esa mentira. Es por tanto, además de juez, un perfecto canalla. ¿Quién es él para decidir si España está o no preparada para saber la verdad? España no es España; España somos los españoles, y entre ellos hay una inmensa mayoría bastante más inteligente, formada y digna que el juez Gómez Bermúdez, aunque él en su soberbia piense lo contrario.

En otra charla, ésta de un líder político regional, ante otro auditorio también de unas treinta personas, éste nos contó cómo el día 11 de marzo de 2004, a media mañana, pocas horas después de que se produjera el atentado fueron convocados por el presidente Marcelino Iglesias en la sede del Gobierno autonómico aragonés. Asistieron a la reunión, además de los líderes de los partidos con representación parlamentaria en Aragón, el delegado del Gobierno, los líderes sindicales y patronales de Aragón y el alcalde Belloch. Se trataba de convocar una manifestación unitaria, hacer una declaración conjunta de condena...

Era, como digo, media mañana, entre las once y las doce, cuando Belloch atendió una llamada en su móvil. Cuando acabó, hizo callar a Marcelino en tono perentorio: “¡Espera, presidente, que esto es importante! Me dicen mis fuentes de Interior que podría tratarse de un atentado islamista”

Observen la hora: entre las once y las doce de la mañana. Sus fuentes de Interior. Belloch tenía fuentes en Interior. Que le informaron a él. ¿Cuándo informaron al ministro?

De nuevo hay un elevado número de personas que podrán testificar la veracidad de lo que digo. Cuento la historia como la oí, como la oímos todos.

Mi admirada Natalia Pastor escribió el día 25 de febrero de 2010 esta frase en un comentario a mi blog: “Existe la certeza generalizada de que tras el 11-M se esconde una verdad terrible que puede hacer saltar el sistema por los aires, y que ha llevado a que la mayoría de los poderes del Estado estén por no averiguar la verdad de lo ocurrido”. Oyendo las palabras de Gómez Bermúdez no cabe sino confirmar que, con toda evidencia, Natalia tenía razón.

Que el Plan Aurora, del que nuestro 11-M muy bien podría ser una variante, hubiera servido de inspiración para los atentados de Atocha me parece muy plausible: explosiones, periodo inmediato a las elecciones y el propósito evidente de provocar un vuelco electoral... Pero ello no implica necesariamente que hubiera políticos españoles detrás. Marroquíes, Al Qaeda, ETA.... Cualquiera podría haberse inspirado en la idea literaria de Forsyth, luego llevada al cine.

Pero, ¿y el papel desempeñado por la SER y especialmente por Gabilondo, las comparecencias públicas de Rubalcaba...? ¿Podría haber sido previsto eso desde fuera?

¿Y el desguace de los trenes y las pruebas falsas? ¿Y los suicidas de Lavapies?

La verdad, ciertamente, debe ser terrible, pero ¿estamos preparados para conocerla? ¿O quienes no están preparados realmente para que la sepamos son ellos?
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13 comentarios:

Carlos56 dijo...

No es una novela, es doctrina. Panamá, Escuela de las Américas, oficiales del CESID.
Un abrazo.

Oroel dijo...

Vamos, que el procedimiento está estudiado.

Y fuera el que fuera el autor de la masacre, un enemigo de España obviamente, de dentro o de fuera de ella, consideraba lo mejor para sus intereses que ganara el PSOE.

Anónimo dijo...

A medida que pasa el tiempo vamos conociendo más y más cosas de ese infausto día. Está claro, en mi opinión, que para España esos días fueron más importantes que, por ejemplo, los de la aprobación de la Constitución que padecemos.

Oroel dijo...

Efectivamente, ese día cambió la Historia. Y ese cambio fue cuidadosamente planificado.

No pienso olvidar jamás la frase de Gómez Bermúdez: "La verdad del 11-M es tan terrible que España no está preparada para conocerla", porque es la demostración que a algunos todavía niegan de que toda la verdad oficial, incluida aquella vergonzosa sentencia, es falsa.

Esa frase, analizada cuidadosamente, aterra.

Natalia Pastor dijo...

En mis tiempos de COPE, querido Oroel, tuve una conversación con un alto dirigente del PP hoy fuera del círculo de Rajoy, que me dijo una frase imborrable en mi memoria :" tenemos la certeza de quién está detrás.Sabemos quienes son, pero es algo tan terrible,Natalia, que el país saltaría por los aires junto con el Estado".

Recuerdo que me estaba tomando un té, lo dejé a medias y el estómago me dio un salto.

Años después, conincidí con ese ex alto cargo ya, en una boda, y en la cena me dijo:"Si alguien saca la verdad del 11-M, ese es ...-nombre de célebre periodista-, que a día de hoy -18 de mayo de 2009-, tiene suficientes pruebas para dar el campanazo, como cuando el GAL".

A buen entendedor...


Coda:

Gracias por mencionarme y por tu cariño.

winston dijo...

Estimado Oroel: Veo que ha cumplido su palabra, pero el relato de Inma Castilla me sugiere alguna pregunta. Si fueron a dejar flores a alguna tumba de Miguel Angel Blanco o Gregorio Ordóñez, tuvo forzosamente que ocurrir en la CAV, si no he entendido mal. Por tanto, si es como Inma lo cuenta, el susodicho juez no pudo pasar por allí por casualidad como podría haber sido el caso de haberse hecho en Madrid y conociendo un poco al sujeto hay que entender que tendría algún interés en ello. Y aquí es donde no le encuentro sentido: ¿Qué objetivo podría perseguir GB para decir eso delante de la plana mayor del Foro de Ermua? ¿Se le ablandó el corazón en un momento de debilidad -no lo creo- o viene a decir que su trabajo como juez ha sido realizado bajo una amenaza terrible -lo cual podría ser-?
En todo caso, en mi opinión Gómez Bermúdez es un perfecto canalla (un oportunista más exento de escrúpulos y aupado a las más altas responsabilidades del Estado), pero uno no sabe con qué sorprenderse más: La desvergüenza del juez o la mansedumbre de las víctimas ¿Es que no hay nadie entre 200 muertos y casi 2.000 mutilados lo suficientemente desesperado para hacerle la vida imposible a alguno de los protagonistas que se sabe con certeza que mintieron y no permitir así que el magnicidio se olvide impunemente?

Oroel dijo...

Querida Natalia:

Imagino que oír esa frase que mencionas te produciría la misma sensación que sentí yo cuando oí contar de boca de Inmaculada Castilla de Cortázar la frase de Gómez Bermúdez.

Nosotros, a título individual bien poco podemos hacer. Pero hay un colectivo de gente, quienes conocen la verdad, que sólo por su silencio ya merecen el desprecio más absoluto. Tarde o temprano se sabrá todo, quizás porque alguien escriba unas memorias que sólo puedan ser hechas públicas después de su muerte. Y la verdad hará caer la cara de vergüenza a toda una generación de españoles.

Porque al final, todo esto sólo certifica que nuestro régimen actual se sostiene de forma artificial, porque está muerto y no hay valor para dejarlo caer. Yo personalmente, después de la inmensa decepción que me produce el régimen que nos dimos hace treinta y tantos años, no sentiría ningún problema si cayera, si hubiera que dar por abortada la Constitución, las autonomías o los partidos políticos actuales. Soy demócrata y no deseo otra dictadura, pero tampoco deseo vivir en un régimen ficticio, que se sustenta sólo en esta especie de cobardía colectiva en la que estamos instalados.

No creo que nuestra generación tenga motivos para enorgullecerse de nada ante la Historia. Nuestros padres y abuelos reconstruyeron un país destrozado. Nosotros, con la mejor herencia recibida jamás en la Historia de España, lo hemos dejado echar a perder.

Oroel dijo...

Estimado Winston:

Efectivamente, yo entendí o di por supuesto que el encuentro entre Inmaculada Castila de Cortázar y Gómez Bermúdez se produjo en el País Vasco. Ni ella supo por qué se encontraba allí el personaje, a quien nadie había invitado, ni creo que fuera allí sólo a decir lo que dijo, o ni siquiera que entrara en sus planes decirlo. Pero el factor humano nos convierte en impredecibles e imperfectos, y una de las trampas en que caemos los humanos es la de la vanidad, que nos impulsa a demostrar a los demás que sabemos más que ellos, que estamos en el secreto de cosas que los demás desconocen... Yo creo que eso es lo que le pasó a Gómez Bermúdez ese día: trató de darse importancia, revistiéndola además, torpemente, de una especie de patriotismo o de responsabilidad: “guardo el secreto porque España, los españoles realmente no están preparados para conocer la verdad”. Él, en su soberbia, sí se considera preparado, y no la cuenta por patriotismo, por responsabilidad... Evidentemente me cago en el patriotismo o la responsabilidad del personajillo, un canalla que ha incumplido todos sus juramentos, que ha envilecido su profesión, más de lo que ya lo está, y está traicionando a sus compatriotas (a España en definitiva). Él sabe todo eso, su indignidad, y la justifica con su peculiar sentido de la responsabilidad. El precio -el premio- son las condecoraciones que le pone Rubalcaba. ¡Puaj!

El problema es que hay muchos más en el secreto. Y todos están actuando igual, posiblemente defendiendo su estatus, unos intereses colectivos que pasan por el mantenimiento del sistema, podrido y apuntalado, sostenido sobre la cobardía colectiva.

Y la mansedumbre de las víctimas... Incomprensible.

winston dijo...

Estimado Oroel: Yo creo que, básicamente, el 11-M fue cometido por ETA y hubo al menos una parte del PSOE que conoció los planes de la banda con la suficiente antelación para manipular los hechos, inventar pruebas, hacer desaparecer otras, etc. Repito, es mi opinión y creo firmemente que el crimen fue básicamente como he dicho (además del "cui prodest" hay muchos indicios y más que indicios para apoyar tal afirmación), pero reconozco que hay dos puntos débiles:

1º) Vista la ineptitud de nuestros socialistas para hacer cualquier cosa que no acabe en la habitual chapuza, aun reconociéndoles una cierta habilidad en los asuntos de la propaganda y el agit-prop, ¿cómo es posible que esto les haya salido tan bien?
2º) Y relacionado con lo anterior, ¿cómo es posible que con la cantidad de personas que fueron necesarias para hacer algo así no haya habido hasta ahora la menor fisura? ¿qué hay detrás de todo esto para que nadie se haya ido de la lengua ni lo más mínimo a pesar del tiempo transcurrido?

Yo creo que la ETA y el PSOE son perfectamente capaces de todo lo anterior, pero esto está hecho con un conocimiento y una disciplina que en mi opinión los supera a ambos, sin embargo no soy capaz de imaginar más maldad. De ahí mi perplejidad.

Oroel dijo...

Estimado Winston:

Seguramente me ha leído alguna vez decir que está ya más que claro que en el 11-M se falsearon pruebas. Creo que eso es innegable. Y admitido eso, es más que evidente que las pruebas no las pudieron falsear los marroquíes, los islamistas o los etarras, sino que se falsearon, inevitablemente, desde dentro. Sólo esa evidencia -e insisto, creo que es una evidencia- ya es extremadamente grave. El hilo por donde se desentrañará el ovillo, si hay voluntad de hacerlo, que lo dudo, se llama Juan Jesús Sánchez Manzano.

Y eso lo saben hoy un cierto número de personas, entre las que se encuentra, por supuesto, el juez Gómez Bermúdez.

En mi artículo “No me lo creo” (http://oroel.blogspot.com/2011/04/no-me-lo-creo.html) hacía referencia a una carta de Pedro J. Ramírez, en donde dice: “...ya durante esa segunda legislatura en que gobernaba Aznar, el PSOE compatibilizó la adhesión formal al Pacto Antiterrorista -incluso su promoción de cara a la galería- con la aviesa traición a su espíritu y a su letra”. Y añade: “Es difícil saber en qué hubiera desembocado ese planteamiento si el PP hubiera vuelto a ganar las elecciones, tal y como Aznar sostiene que habría ocurrido de no mediar el 11-M. Cuesta imaginar una estrategia concertada entre una banda terrorista y un partido de oposición. Es evidente, en cambio, que el escenario para el que ETA sí estaba preparada era para el de un triunfo del PSOE pues, con celeridad impropia de la clandestinidad, implementó en cuestión de meses el proceso de Anoeta y el ofrecimiento epistolar a Zapatero”.

No sé si en esta ocasión Pedro J. Ramírez peca de ingenuo. No suele. ¿Es difícil saber en qué hubiera desembocado ese planteamiento si el PP hubiera vuelto a ganar las elecciones? ¿Cuesta imaginar una estrategia concertada entre una banda terrorista y un partido de oposición? Si el PP hubiera ganado las elecciones la situación hubiera sido exactamente la misma que en el periodo previo: el PP gobernando y el PSOE en la oposición, negociando clandestinamente con ETA. ¿Cuesta entender una estrategia concertada? ¿Sería esperable - o sólo posible- algún tipo de maniobra de desestabilización? ¿Mediando una banda terrorista -recordemos la caravana de la muerte- cabe pensar que esa desestabilización hubiera de canalizarse sólo en el terreno de la agitación y propaganda, estilo 15-M? O por el contrario, ¿un Plan Aurora?

“La verdad del 11-M es tan terrible que España no está preparada para conocerla”. No lo digo yo. Lo dice el juez Gómez Bermúdez, que sin duda tiene más elementos de juicio que yo para decirlo.

Respecto a sus preguntas: fue una chapuza porque nadie pensaba que pudiera haber tal masacre. Se les fue de las manos. Y nadie se ha ido de la lengua hasta ahora por la desmesura de lo que pasó, por su gravedad y sus implicaciones. Es demasiado monstruoso.

winston dijo...

Estimado Oroel: No sé si le he entendido bien, pero yo creo que Pedro J. en aquella carta lo que estaba denunciando era la sospechosa presciencia de unos etarras que negociaban con un partido de oposición que, a tenor de las encuestas que se publicaron en los dos últimos años de la segunda legislatura de Aznar, estaba muy lejos de poder gobernar. Dice Vd que de haber ganado el PP el escenario hubiera sido el mismo. Yo creo que se equivoca. Primero, y más importante, porque ETA estaba asfixiada y, en mi opinión, no hubiera podido mantener su estructura cuatro años más en esas condiciones. Segundo, porque ETA desprecia profundamente a los socialistas (por españoles -lo cual es bastante dudoso, pero no para ellos- y por traidores -lo cual es totalmente cierto-) y mantener las negociaciones abiertas "ad calendas graecas" a la espera de que la ciudadanía española produjera un cambio de Gobierno pacífico me resulta inimaginable. En definitiva, los etarras apostaban contra todo pronóstico a que el PSOE ganaría las elecciones y algo así sólo podían hacerlo porque sabían lo que iba a ocurrir el 11-M.
En cuanto a su último párrafo, ¿quién cometió la chapuza? Los etarras -si fueron, como creo, los autores-, no desde luego ¿Los miembros del PSOE y su aparato policial que estaban esperando los atentados? Puede ser que pensaran que se iba a matar un poquito menos, pero bien poquito debía ser, ya que el aparato de manipulación y ocultación de pruebas funcionó como un reloj en los cuatro focos de las explosiones, y si alguien te dice que vamos a volar cuatro trenes, me gustaría saber cuántos muertos contaban que se producirían.
Finalmente, no creo que el horror y la dimensión de la masacre sea lo que provoca que las bocas de los implicados permanezcan selladas. Antes al contrario, hubiera podido ser la causa de algún hipotético arrepentimiento. Por lo demás, la mayor parte de la sociedad española tiene este asunto por amortizado y desgraciadamente somos muy pocos los que advertimos el abismo que aquel día se abrió ante nosotros. No, Oroel, forzosamente tiene que haber algo más que impide que se desmorone este muro de silencio.

Oroel dijo...

Nos movemos, estimado Winston, en el terreno de las conjeturas, pero, eso sí, con unas cuantas certezas, que desmontan total y absolutamente la versión oficial y dejan en evidencia que detrás del 11-M hay una verdad terrible (en palabras de Gómez Bermúdez).

Observe que además de esa sospechosa presciencia etarra sobre la victoria socialista a la que usted alude, Pedro J. Ramírez dice: “Es difícil saber en qué hubiera desembocado ese planteamiento si el PP hubiera vuelto a ganar las elecciones”, y se refiere exactamente a la “compatibilidad socialista de su adhesión formal al Pacto Antiterrorista con la aviesa traición a su espíritu y a su letra”. Es decir a la compatibilidad de unos pactos públicos -y claramente fingidos- con el PP, con unos pactos secretos con ETA, con quien estuvo negociando. Es decir, no se refiere a la lucha antiterrorista ni a la evolución de la misma y sus hipotéticos resultados, que posiblemente hubieran sido positivos, como lo estaban siendo, sino a la naturaleza y propósitos de esas conversaciones secretas entre PSOE y ETA. “¿En qué hubiera desembocado?”, se pregunta. En lo mismo en que podían desembocar las conversaciones y pactos que ya se estaban desarrollando. Insisto: que ya se estaban desarrollando. Creo que no es aventurado suponerles un proyecto o un propósito desestabilizador, y mediando, como ya he señalado anteriormente, una banda terrorista, esas maniobras desestabilizadoras muy posiblemente habrían de ser violentas y no pacíficas. No es una conjetura descabellada la mía, creo. ¿Qué pactaban, si no? ¿Por qué esa presciencia etarra?

Respecto a las certezas no está de más recordarlas:

1.- En los trenes no estalló Goma-2, sino Tytadine. Sólo eso ya desmonta la versión oficial. Toda, de arriba aabajo.

2.- Se crearon pruebas falsas y de destruyeron otras. Y eso sólo pudo hacerse desde dentro. ¿Por qué?

3.- La clave para poder obtener la respuesta a la pregunta anterior la tiene, o se puede ir desentrañando, a partir de Sánchez Manzano. Sin embargo Rubalcaba ha estado ocultando información odificultándola todo lo posible. ¿Por qué?

4.- Gómez Bermúdez: “La verdad sobre el 11-M es tan terrible que…” Este individuo sí que sabe el porqué.

Raúl Sánchez Martín dijo...

VUELVO A ESTOS HECHOS, EN UN DÍA DE DESESPERANZA FAMILIAR, HARTO DE GENTE QUE NO SE PLANTEA NADA, NI SE PLANTEARÁ, MÁS ALLÁ DE LOS POLÍTICOS DEL PP ROBAN DINERO, NO SE PLANTEAN QUE TODOS LOS DEL PP TAMBIÉN, LES HAN ROBADO, LA VERDAD, LA JUSTICIA, LA MEMORIA, LA DEMOCRACIA, LA LIBERTAD. SÓLO LES PREOCUPA EL DINERO DE TODOS, LA DIGNIDAD INDIVIDUAL Y COLECTIVA COMO SOCIEDAD LES DA IGUAL, NO TIENEN, SE LA HAN ANULADO TELEVISIVAMENTE ENTRE OTOS MÉTODOS. UN SALUDO A TODOS LOS QUE BUSCÁIS LA VERDAD. ANIMO


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